Remontemonos a 2019 cuando explotó (en tiempos modernos) la tendencia de la cangurera, ésta peculiar pieza, conocidas también como riñoneras o en inglés como belt bags.
Su evolución ha sido una de las más interesantes dentro de la industria de la moda, pues pasó de convertirse en un objeto visto sólo para lo funcional o turístico, a convertirse en la pieza clave de los atuendos de muchos en su día a día. Pero ¿por qué debo tener una cangurera en mi armario?
Si este es un accesorio que te gusta, que compraste pero olvidaste en tu clóset o te ha llamado la atención pero aún no tienes una, aquí conocerás un poco más sobre su historia, cómo usarlo y cómo puede ayudarte a complementar un atuendo, marcar tu estilo personal, o simplemente cómo integrarlo en momentos donde necesitamos practicidad sin perder el estilo.
¿Qué son?
Es un bolso pequeño con un cinturón que se lleva tradicionalmente a la cintura o cadera. Aunque hoy también se lleva cruzado sobre el torso o al hombro, es ideal para tener las manos libres y llevar objetos personales. Si bien este es un bolso que ha cambiado con nosotros y su uso se ha vuelto no sólo práctico sino también estético.
Su historia y su gran regreso
Se popularizó en los años 80s y 90s, pero su concepto viene de más atrás. Nació en las civilizaciones antiguas y se usaba como una pequeña bolsa atada la cintura. En el siglo XX se volvió un accesorio deportivo y turístico asociado con la cultura fitness, la estética urbana y el turismo práctico pero en este momento solo se veía como un símbolo de funcionalidad, más que de estilo o elegancia.
En 2017 dio un giro inesperado cuando las grandes casas de moda, como Gucci, Louis Vuitton, Balenciaga y Prada, reinterpretan su uso como una pieza destacada. La elevaron con materiales de alta gama, pieles de lujo, grandes logos, herrajes metálicos y siluetas arquitectónicas. Aunque en el momento no entendimos la visión de estos diseñadores, unos años más adelante se convirtió en una fuerte tendencia que reinterpretó la cangurera en un símbolo de lujo urbano y de streetwear sofisticado.
En la actualidad, la riñonera es aceptada en el contexto en el que la quieras usar. Ya sea por su practicidad, porque encontraste una con un diseño exquisito, porque las amas y no puedes separarte de ellas, porque ya son parte de tu estilo personal, o simplemente porque encontraste un atuendo con el luce increíble.
¿Cuál debería usar?
Hay un sin número de diseños, y hay una que siempre se va a adaptar a tus necesidades, para esto es importante preguntarte ¿Qué estoy buscando y cuál es mi prioridad a adquirir una? Para esto te invito a leer nuestro artículo “La evolución de las cangureras” donde te platicamos sobre sus tipos y sus modos de uso.
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Estas son mis favoritas:
En el puesto número uno, sin duda pondría la crossbody, se usa atravesando el torso y es la forma más actual y editorial de llevarla. Su tamaño no es tan pequeño lo que permite llevar varias cosas e integrar a casi cualquier atuendo agregándole estilo y personalidad.

En el lugar número dos está la mini-cangurera, una pieza más decorativa que funcional por su tamaño, pero es ideal para looks conceptuales al integrar un elemento inesperado, o bien este accesorio puede convertirse en la clave que unifica todo el outfit.
Por último, pero no menos importante en el top tres, pondría la cangurera deportiva, regularmente de materiales como nylon, poliéster o neopreno. Es sumamente práctica para actividades al aire libre, para los momentos de actividad física y en general para cualquier uso atlético, ya sea en el gimnasio, si decidiste salir a correr por las mañanas o un día de excursión en el bosque.

Me despido pensando en esa cangurera olvidada en mi clóset que está esperando una segunda oportunidad, o quizá es momento de darle espacio a una nueva que haga match con mi versión actual.
Este tipo de bolso es una pieza que aprendió a reinventarse, que pasó de ser subestimada a convertirse en protagonista, y que hoy nos recuerda que el estilo también puede ser práctico, libre y auténtico. | #KaVolta 🤍, por Aria Balsi.