#IndicaNights vuelve a sorprender a Guadalajara con un cartel envidiable y soñado para los y las amantes del post punk y dark wave, tras mucho años de espera, el trío italiano Soviet Soviet regresó a tierras tapatías para demostrar que el post punk está más vivo que nunca.
Por Joana Rubio, fotografías de Ana Cristina Rodríguez para Kä Volta
La cita fue en el Rooftop del C3 y con un foro casi lleno, la noche comenzó con la grata sorpresa de la band costarricense Sway, que con sus ritmos indie oscuros, abrieron el escenario borrando el mal sabor de boca que nos había dejado el anuncio de la cancelación de Soft Kill otra banda que era muy esperada y que de último minuto nos dejaron vestidos y alborotados.
Los chicos de Sway demostraron que a pesar de su joven edad (la mayoría no parecía pasar de los 25 años), el post punk es un género que sigue presente en la juventud y que no se irá a ningún lado. De manera divertida y agradable el vocalista de la banda platicaba con todos, contaba chistes, compartía lo mucho que le gustaba Guadalajara y lo emocionados que estaban por tocar aquí, y tras una hora de baile, ya que tuvieron que alargar su presentación por la ausencia de Soft Kill, llegó el esperado momento, encontrarnos una vez más con la banda italiana Soviet Soviet.
Antes quiero comentarles lo que es el post punk para muchos (incluyendo a su servidora), este género por décadas a servido de refugio para quienes nos sabemos o sentimos parias de la sociedad, esto pude constatarlo ya que la gran mayoría de los presentes estaban solos, antes de que comenzara el concierto no vi las clásicas bolitas o parejas platicando y socializando, había gente que llegó sola a pasar un momento de libertad y lo mismo pasó hace año cuando era mesera en el Salón Púrpura (ahora el Palíndromo) y vi Soviet Soviet por primera vez en la ciudad.
El post punk se baila solo, se escucha solo y se analiza en silencio, no es un género que te haga gritar cada canción y corearla con la banda, por el contrario es una oda al nihilismo, a ese sentido de levedad que a todos nos inunda pero que pocos queremos o logramos reconocer.
Llegó el momento, Soviet Soviet estaba en el escenario listo para electrizarlo liderando la noche bajo el mando de la característica voz de Alessandro Costantini; toda la presentación fue un éxito brutal, bailabamos, escuchábamos y guardamos en nuestra memoria la preciosa joya que se queda en nuestro corazón tras cada concierto. Ver a esta banda en vivo es un regalo que nos retoma a la época dorada cuando Joy Divison sonaba en la radio.
Las personalidades escénicas de Alessandro Costantini, Alessandro Ferri y Andrea Giometti son contrastantes, por una parte uno pareciera desconectarse del mundo mientras interpreta su música, mientras otro se mueve rítmicamente cual poseído por un espíritu, pero todos dominan el escenario, se apoderan de él y envuelven la atmósfera entera, sometíendonos en un trance musical.
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