(o “El cuento de cómo me eliminaron de un grupo de amistad por no reaccionar a las historias de Instagram”)
Comencé a escribir esta historia en mi cabeza cuando por razones extrañas me di cuenta que una amistad comenzó a ocultar sus historias de mi.
Cada quien tiene sus reglas de convivencia y si alguien prefiere no mostrar algo, no hay problema. Lo extraño comenzó cuando definitivamente fue eliminado el follow de Instagram. Todo rastro de redes sociales o comunicación entre nosotros también fue quitado o sea borró nuestros chats ¿pues qué hice!?
Ser mala amiga
Por semanas en mi mente ha pasado la idea “soy mala amiga”. He de confesar que soy de esas personas que tardan demasiado en contestar un mensaje de WhatsApp, que tengo apagadas las notificaciones de las apps y que también le quité los datos a Instagram.
La razón es: salud mental. Me llegan demasiados mensajes de cosas del trabajo a todas horas (gracias señoras de relaciones públicas) que preferí limitar mis horarios de mensajería a horario laboral. Solo recibo mensajes de 9:30 am a 2:00 pm, pero estoy trabajando, asi que tampoco contesto mucho.
Pero bueno, después de pensarlo mucho me di cuenta que todos somos malos amigos, vistos desde el lente de quien espera una amistad diferente. Qué tal sería… si así como unos se miden los privilegios (acción que detesto), comenzarán a medirse las amistades… ¿Tú qué tan buen amigo eres?
Medir acciones de amistad
En aras de continuar mi investigación, comencé a medir mis acciones de amistad. Puse atención a qué cosas hacía por mis amigos, con qué frecuencia los llamaba, a abrir las conversaciones y a invitarlos a hacer cosas. Se volvió una especie de activación constante y aunque no tengo más amigos nuevos, al menos creo que he cuidado los que me quedan. Desde entonces ha pasado un año.
Después de que todo giró en torno a la amistad en febrero, volví a revisar mi estatus de amistades. Como una especie de “Cuento de Navidad” de Charles Dickens, pero de mis relaciones amistosas, amistades pasadas, presentes y futuras. Visité a estos fantasmas como para analizar qué más debía hacer…
El tipo de amigo que perciben de mí (o El Fantasma de las Amistades Pasadas)
Voy a comenzar diciendo que fui un fracaso como amiga. Dado que soy una persona con apego evitativo y que suelo no establecer lazos o relaciones personales profundas con todo el mundo, Parezco desconectada con las otras personas o a veces superficial. Pareciera que no me interesan y suelo no ser la persona que procura a la otra todo el tiempo.
Me gusta pensar que tengo amigos que tienen vidas independientes. Que nos juntamos a convivir cuando queremos compartir, actualizarnos y por qué tenemos ánimo de estar juntos felices. No necesitamos estar pegados, a pesar de que podamos recurrir a ellos cuando algo sale mal.
Tampoco me gusta mucho que digamos contar mis pesares. Tengo otros métodos de exteriorizar lo que me pasa. Como por ejemplo escribiendo mi diario, mi columna o arreglando cajones de mi casa… o simplemente hablando sola mientras lavo los platos.
No me gusta sentir que tengo que contarles cosas horribles de lo que me pasa a las personas para conectar. Creo que podemos conectar de muchas otras maneras bonitas.
Quizá estas cosas raras de ser yo, no funcionan o empatan con las personas, ni con todos los tipos de relaciones amistosas y entonces… no soy precisamente el amigo ideal que esperan. No es que no me importen las personas y solo piense en mi forma de amistad, simplemente ya se que no daré lo que no soy. Y en muchísimas ocasiones no me doy cuenta de lo que piden los otros.
Amistades en tiempos de redes sociales
Tampoco creo que una amistad viva de “me gusta” en redes sociales. Aunque nos sigamos, comentemos y apoyemos los proyectos mutuos – y a veces seamos el cliente más destacado – no necesariamente todo es corazones y vistas. Eso es fanatismo… y en esa misma línea, no creo que uno deba enterarse de las cosas importantes de sus amigos a través de historias… ni yo les comunicaré mi información importante por esa vía. Es ridículo esperar o pensar que tus amigos están pegados en redes sociales para ver los comunicados digitales de la vida de cada uno a la espera de la reacción.
Una cosa es que te platique, luego lo suba, le den “me gusta” a mi historia por que ya lo sabes… y otra esperar al “anuncio oficial en redes”. Por más “influenciadora”, celebridad o digital o “la nueva era” que uno pueda o quiera ser…
Perder amistades (El fantasma de las Amistades Presentes)
En los últimos años he perdido gradualmente amigos. Sin pleitos ni agravantes, simplemente las vidas comienzan a separarse que crean zanjas que silenciosamente nos separan. Entre las distancias, las prioridades familiares, y las actividades cotidianas de adultos, dejan de haber tiempos de convivio “como antes”, y solo sobreviven las amistades que se adaptan.
Solía culparme, y pasar por un tormentoso proceso de ostra en el que sentía que era mala amiga. Hasta que un día descubrí que tenía que cuidar y seguir regando las plantas que quedaban en lugar de lamentar las que se habían ido. Costó muchísimo dejar ir a las amistades que se fueron una vez que supieron de mi embarazo o las que después de nacida mi cría nunca más me volvieron a llamar. Nunca hicieron tiempo para conocerlo, ni pensaban en ajustar sus agendas para ir a lugares familiares o al menos amigables para niños. Esas amistades terminaron allí.
Hay amistades destinadas a fracasar desde el principio. No está bien si un amigo decide que “no puede ni quiere juntar grupos”, no está bien que un amigo no te quiera invitar a su cumpleaños o que te deje para cuando no se armó el otro plan. Tampoco te deben buscar solo cuando están mal, necesitan dinero o quieren solo contarte de ellos o los que solo esperan a que tu estes mal para acercarse. Como zopilote o ave de mal agüero. Por qué ohhh si, hay gente que se alimenta de ver a los demás mal, y se llenan de decir que te salvaron.
Así como ninguna de estas situaciones debe pasar en una relación amorosa o de pareja, amistosamente tampoco debe suceder. Eso es tóxico, y absolutamente conveniente.
El tipo de amigo que verdaderamente soy… o al menos lo que yo creo que soy. (El fantasma de las Amistades Futuras)
Probablemente no seré la amiga ideal ni perfecta, hace tiempo que dejé de perseguir la perfección. Lo que sí sé es que seguramente seré la amiga confiable, que te apoyará y acompañará. Te haré comentarios honestos, seré dura y probablemente se sienta que juzgo y crítico como mamá, porque hago caras (eso me delata siempre aunque quiera decir otra cosa).
Probablemente también seré quien quiera solucionar antes de pensar en la parte emocional, en eso estoy trabajando mucho, primero saludar antes que resolver, primero preguntar que tipo de apoyo necesitan. Precavida y extremadamente desconfiada. Te hará reír con un extraño y a veces muy torcido sentido del humor que peca de irreverente e inadecuado, pero si no lo digo yo… ¿quién lo va a decir?
Tardaré años en contestar un mensaje – soy mamá, me duermo temprano, y dejo mi teléfono por todos lados – pero seguramente te mandaré de respuesta un texto largo casi como carta o un podcast de 30 minutos dividido en 6 audios distintos. Quizá no en el mismo día pero escucharé todos tus audios y los contestaré 1 por uno minuciosamente.
¿Qué aprendí de ser amiga?
¿Fui, soy y seré buena amiga? Probablemente no… no siempre. Seguramente la he regado más veces de las que yo misma sé. Soy rara, establezco amistades peculiares también. Pero al menos soy honesta y consistente por lo que saben qué esperar de mi.
Aprendí que debo trabajar a mis amistades y prestar más atención si no quiero llegar a la vejez solitaria, aunque me guste ser ermitaña.
Al final sé que podré ser mala amiga para unos, y buena amiga para otros según el tipo de relación que tengamos y busquemos. Pero si tengo claro una cosa es que los amigos no deben condicionarse, y deben procurarse de alguna u otra manera. Aceptarse como son, adaptarse y crecer al paso del tiempo. Que como en cualquier relación debe dominar la comunicación pese a todo. Las amistades pueden y deben mutar, y hay gente que viene y llegan para quedarse y otras se irán eventualmente. | #LunesEnTacones x Ana Volta 💜