Alguna vez hemos tenido ese momento donde abrimos nuestro clóset y no sabemos qué ponernos. Tenemos pantalones, camisas, vestidos y accesorios, pero cuando llega el momento de armar un look parece que nada combina. ¿Qué cinturón me pongo?
Antes de pensar que necesitamos comprar ropa nueva, quizá deberíamos comenzar por algo más sencillo: aprender a utilizar lo que ya tenemos y elegir accesorios que realmente funcionen con nuestro guardarropa. Entre ellos existe uno que muchas veces dejamos en segundo plano: el cinturón.
Aunque puede parecer un accesorio pequeño, tiene la capacidad de cambiar por completo nuestro atuendo. Puede marcar la cintura, darle estructura a una silueta, unir los colores de un atuendo o convertirse en el punto de atención. Por eso, más que preguntarnos qué cinturón está de moda, deberíamos pensar cuáles necesitamos realmente y cómo podemos elegirlos de acuerdo con nuestro estilo. Estas recomendaciones funcionan tanto para hombres como para mujeres.
El primero: un cinturón negro

Si tuviera que elegir solamente uno para comenzar, sería un cinturón negro. Es uno de los más fáciles de combinar y puede acompañarnos tanto en conjuntos casuales como en atuendos más formales. Un cinturón negro clasico es un complemento que no puede faltar en tu guardarropa por su versatilidad con cualquier prenda.
Puedes llevarlo con jeans, pantalones de vestir, faldas o incluso sobre un vestido. Para comenzar, un diseño de grosor medio y una hebilla sencilla puede ser una buena opción, ya que permite combinarlo con diferentes prendas sin quitarles protagonismo. Si solo vas a tener uno, te recomiendo que elijas uno de piel auténtica.
El café también es un básico
El segundo cinturón que considero importante es uno café. Aunque pueda parecer muy parecido al negro, cambia completamente la sensación del look. Los tonos café, chocolate, marrón o coñac funcionan muy bien con mezclilla, beige, blanco, verde, tonos tierra y otros colores cálidos.
Además, puede darle al atuendo una apariencia más relajada y cálida. Lo importante es elegir un tono que realmente puedas combinar con las prendas que ya tienes, en lugar de comprarlo solamente porque se considera básico.
Después de los básicos, viene la personalidad
Mi recomendación para agregar a tu guardarropa, después de tener un cinturón negro y uno café, es elegir uno de inspiración vaquera o con alguna textura. Este tipo de cinturones puede darle más personalidad a prendas sencillas y crear un contraste interesante sin necesidad de cambiar todo el look.
También puedes experimentar con cinturones que tengan hebillas grandes, detalles metálicos o algún color diferente. Un cinturón vaquero, por ejemplo, puede darle un toque más relajado a un look, especialmente cuando lo combinamos con mezclilla, mientras que uno con textura puede aportar más dimensión a prendas básicas.
Este tipo de cinturón puede convertirse en el protagonista de un look sencillo. Por ejemplo, unos pantalones negros, una camisa lisa y zapatos básicos pueden cambiar completamente al agregar una pieza con una hebilla llamativa, una textura diferente o un diseño vaquero.

El grosor también importa
El tamaño de qué cinturón me pongo también puede cambiar la intención del look. Los cinturones delgados pueden aportar un detalle más discreto y delicado, mientras que los de grosor medio tienen un poco más de presencia y funcionan muy bien para atuendos cotidianos. Los cinturones anchos o gruesos pueden convertirse en una pieza mucho más protagonista y ayudar a marcar la cintura.
Por eso, mi recomendación sería comenzar con un cinturón delgado y uno de grosor medio, ya que son los más fáciles de adaptar a diferentes prendas. Y si tu estilo lo permite y te gusta experimentar un poco más, puedes agregar uno grueso o ancho para crear conjuntos con mayor presencia.
Entonces, ¿cuántos necesito?
Para comenzar, tres pueden ser suficientes: uno negro, uno café y uno tenga más personalidad. A partir de ahí podemos incorporar otros dependiendo de nuestro estilo, nuestras prendas y las tendencias que realmente queramos llevar.
No se trata de tener muchos cinturones ni de comprar cada uno que esté de moda. Se trata de elegir accesorios que realmente podamos utilizar y que nos permitan crear más posibilidades con las prendas que ya tenemos.
Un cinturón puede complementar nuestra vestimenta, equilibrarlo o convertirse en el centro de atención. La clave está en saber qué queremos que diga nuestro atuendo y elegir el accesorio que nos ayude a conseguirlo. Ahora ya sabes como responder la incógnita de qué cinturón me pongo. | #KaVolta 🤍, por Berenice Alcalá.