Creo que a todas nos ha pasado por lo menos una vez, que nos cambiamos, nos peinamos, nos maquillamos e incluso así sentimos que algo nos hace falta. En ese momento te detienes frente al espejo y piensas: “Sí me gusta pero algo hace falta….”
Muchas veces es un bolso o una prenda protagonista, pero en ocasiones se trata de los accesorios. Tomamos los primeros aretes que vemos sin siquiera pensarlo, para vernos más “arregladas”, pero déjame decirte que, si quieres que tus aretes estilicen tu rostro, tu cabello y por qué no, también tu atuendo, hay algunas cosas que tienes que saber.
Porque aunque parezca difícil de creer, los aretes pueden influir en cómo se ve la forma de tu cara y hasta de tu cuello. Por lo que he armado esta pequeña guía de cómo estilizar aretes, que todas las mujeres deberíamos tener.
Tipos de aretes según tu rostro
Lo primero que tienes que hacer es aprender a identificar tu tipo de rostro. Existen varios tipos: ovalados, cuadrados, redondos, de diamante, de corazón, rectangulares, etc.
- El rostro redondo es fácil de identificar. Suelen ser rostros en donde el largo y el ancho son similares o iguales, son suaves y suelen resaltan las mejillas.
- El rostro cuadrado suele ser de mandíbula ancha, son similares al ancho de la frente y los pómulos.
- El rostro de corazón (es menos común, así que si lo tienes, ¡eres especial!) la frente suele ser más ancha y el mentón más pequeño, imaginemos un triángulo invertido, sería algo así.
- El rostro de diamante se caracteriza por tener los pómulos como la parte más ancha del rostro.
- El rostro ovalado, es ese rostro que suele ser más largo que ancho y no tiene ángulos demasiado marcados.

Ahora que ya identificaste tu tipo de rostro, puedes empezar a jugar con formas y diseños.
Tu rostro también elige tus aretes
Existen algunos trucos visuales que pueden ayudarte a resaltar tus facciones y encontrar un balance en tu rostro.
Existe un tipo de rostro que es amigo de casi todos los aretes. Si tu cara es ovalada, tienes mucha suerte, puedes experimentar con mil formas diferentes, y si no lo es, no te preocupes, es muy sencillo encontrar un buen equilibrio.
Me gusta pensar que es como darle la contra a la forma de nuestro rostro, eso lo hace mucho más fácil ya que juegas con el contraste de tu rostro.
Por ejemplo si tu rostro es muy alargado, puedes jugar con aretes que te den volumen hacia los lados, lo mismo si tu rostro suele ser más ancho a la altura de los pómulos, puedes optar por aretes alargados que dirijan la atención hacia la parte el mentón, si tu rostro tiene ángulos muy definidos, puedes implementar aretes con ángulos suaves o diseños curvos.
El cabello importa
¿Y que hay del cabello? El cabello juega un papel muy importante con los aretes, todo depende de que tanto protagonismo quieres darles.
En ocasiones nuestro cabello cubre los aretes, esos que tanto tardamos en elegir. Puedes optar por aretes mas grandes, que llamen más la atención, o bien usar una coleta alta, eso nunca falla y se ve elegante. Puedes jugar con tu cabello, hacer un chongo, media coleta o incluso dejarlo detrás de tus orejas.

Aretes y escotes
Regresemos a la parte en donde te ves al espejo con tu atuendo final. Llegó el momento de escoger los aretes perfectos.
Imaginemos que tienes un vestido o blusa strapless, ¡qué maravilla!, puedes usar unos aretes grandes, largos, maximalistas, sí, que se noten, que la gente te vea y piense: “Me encantan sus aretes”.
En cambio, si usas un cuello halter (es aquel que rodea el cuello por la parte de atrás), debes tener cuidado para no saturar el cuello, ya que existe una prenda que ya lo rodea. Puedes optar por algo más clásico o con líneas más limpias, así podrás mantener un equilibrio.
Ahora imaginemos que tienes una blusa con cuello de tortuga. Podría parecer que esto complica las cosas, pero no necesariamente tienes que elegir aretes pequeños y sencillos. Puedes jugar con unas arracadas delgadas, grandes o pequeñas, o con algún diseño que no esté demasiado saturado para no sobrecargar el cuello.
Recuerda que el tamaño puede variar y el diseño puede ser más clásico.
Uno de los tipos de cuello que nos dan más libertad es el redondo (como el de una blusa básica). Los aretes aman este tipo de escote; aquí el minimalismo no participa, los aretes son ese elemento que puede hacer que tu atuendo pase de algo básico a algo más experimental, tú eliges qué tanto quieres llamar la atención.
¿Y qué hay de los escotes alargados? Este entra en el top tres definitivamente, el escote por sí solo luce bien, pero sabemos que el equilibrio perfecto son unos aretes largos para darle continuidad a tu atuendo.

¡Recuerda siempre mantener tu estilo! Al final, combinar no significa que todo tenga que ser igual, se trata de encontrar el equilibrio perfecto. | #KaVolta 🤍, por Karla Saracho.